Mostrando entradas con la etiqueta MAREA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta MAREA. Mostrar todas las entradas

jueves, 4 de enero de 2018

QUERIDOS REYES MAGOS...

Resultado de imagen de lemmy kilmister
…como este año he sido muy bueno… qué demonios, vayamos al grano. Yo, que soy más de ases de espadas que de reyes, procederé a redactar mi carta a los reyes de este año a mi querido Lemmy Kilmister. Joder, Lemmy, no me mires así, ya sé que hay algunos deseos imposibles, pero de ilusión también se vive. Allá vamos.
Para empezar, me gustaría un nuevo disco de Pearl Jam. Hace ya demasiado desde aquel Lightning Bolt que, hombre, mal no estuvo, Getaway o Mind Your Manners siguen sonando bien potentes, pero yo me espero otra cosa de mi voz favorita del grunge y compañía, y espero que sea este 2018 el año del nuevo LP.
Esto, más que una petición, es una orden. Exijo disco de Marea ya. Venga Lemmy, que Kutxi te dedicó su disco en solateras, qué menos que un disco nuevo por fin, siete años después de En Mi Hambre Mando Yo. Dicen que este es el año, pero siendo sinceros me inspira menos confianza que un político en campaña electoral (y, bueno, durante todo el resto del año también). Vamos, Lemmy, haz que ocurra.
Vamos con uno más fácil. He leído por ahí que Arctic Monkeys andan preparando ya el sucesor del cojonudo AM. Joder, siempre es buena noticia leer que uno de los grandes grupos de la última década (los mejores, para mí) preparan disco, pero por favor, que sea para este año. Si digo que es uno de los discos que más ilusión me harían de este año, me quedo corto.
Volvemos a subir el nivel de exigencia, que la vida si es fácil es muy aburrida. Pocas cosas me gustarían más que un nuevo disco de Bruce Springsteen. Wrecking Ball me encantó, High Hopes me aburrió, y espero que su nuevo disco, que ojalá llegue este año, esté a la altura de su leyenda. Mira, Lemmy, te juro que, si encima ya puedo verle en directo, le vuelvo a dar otra oportunidad al March Ör Die, que, de tus Motörhead, es el disco que menos me gusta.
Esto no debería ser demasiado complicado, pero solo te pido que no me defraude el disco que van a sacar los Judas Priest. Bueno, no, mentira. También quiero que me guste un poco más que el Redeemer Of Souls. Que sí, que ya sé que no era mal disco, pero a mí me gustaría algo del nivel del Angel Of Retribution, tampoco les vamos a pedir un Screaming For Vengeance a estas alturas.
Seguimos. Se van a cumplir tres años dentro de nada de La Edad De Mierda, el último disco de Gritando En Silencio, y no creo que mi salud aguante mucho más sin nuevo material suyo. Afirmo con total impunidad que su música es una de las drogas más duras que hay en el mercado, yo les considero ya una realidad con mayúsculas dentro del rock estatal, y podría decir mil cosas positivas de ellos, pero lo reduciré a una frase breve pero contundente: ¡SACAD NUEVO DISCO YA!
Llega el momento de echar cuentas. Tres años entre Black Holes And Revelations y Resistance, tres años entre Resistance y 2nd Law y tres años entre 2nd Law y Drones. Sí, estoy hablando de Muse y este año se cumplen tres años desde el Drones, así que yo estoy ya con los dientes más largos que una canción de Mike Oldfield. Sacaron un single este pasado año, y parece que habrá más canciones a principios de año, pero yo lo que quiero es un disco nuevo. Y, a ser posible, bueno. ¿Será mucho pedir?
Ellos mismos lo han confirmado: Ska-P van a grabar un disco que saldrá a finales de 2018 y, si los oídos de Pulpul lo permiten, vendrá acompañado de conciertos. Y ahí es donde voy: necesito un concierto de estos tíos. Son de mis grupos favoritos (algún día haré una crítica de un disco suyo) y su vuelta me hace una ilusión difícilmente descriptible solo con palabras principalmente porque no me lo esperaba en absoluto. Ganazas de escuchar ya esas canciones nuevas.

Y hasta aquí mis deseos para este año. En el apartado de utopías, que viene a continuación, me conformaría con la vuelta de dos grupos imprescindibles en mi vida: R.E.M. y Platero y Tú. La vuelta de los primeros, viendo lo de los Dream Syndicate, no parece tan imposible, aunque quizá esté todo demasiado reciente. Lo de los segundos sí que sería un milagro comparable a que tú, Lemmy todopoderoso, hubieras grabado un disco de tangos con Motörhead. En fin, alzo mi cerveza por todo lo dicho, y pincho a continuación el Orgasmatron, para que luego te quejes. ¡Salud! 

sábado, 20 de diciembre de 2014

EN MI HAMBRE MANDO YO - MAREA


Esta sexta entrega de los Marea no cambia nada, no supone ninguna revolución dentro del sonido de los navarros. Nada que no sepamos de antemano, vaya. La función de este disco es, fundamentalmente, recordar que después de cuatro años de espera Kutxi y compañía siguen vivos y en mejor forma que nunca. Que pese a los cuatro años que hubo que esperar para que saliese este sexto disco, el resultado final es más que satisfactorio. Que les gusta tomarse su tiempo para hacer las cosas y que las hacen cuando les apetece no es ningún secreto. Que son el último gran grupo de rock urbano español tampoco debería serlo.
Vamos a lo que vamos. Nunca han inventado nada nuevo, y no lo iban a hacer a estas alturas de su carrera. Pero si algo han demostrado es que las buenas letras y el rock and roll no tienen por qué ir separadas. Los temas de Marea siempre se han caracterizado por hacer una mezcla excelente de poesía y guitarras duras, y esa poesía de puño y letra de Kutxi Romero está en este disco más presente que nunca. Y quizá ese sea su mayor logro musicalmente hablando: demostrar que se puede hacer rock duro con letras sobresalientes. Como es el caso de Ojalá Me Quieras Libre (''voy a desligar las tibias de este diábolo sombrío, que hay veces que no se acuerda de que sigo siendo un niño'') en lo que es una de las mejores letras del disco. La Majada demuestra la habilidad a las seis cuerdas que tiene Kolibrí, sin duda junto a Uoho de Extremoduro las mejores guitarras nacionales.
La voz de Kutxi se adapta de manera encomiable a cada tema, quedando espectacular en momentos como Las Últimas Habitaciones o Bienvenido Al Secadero. Brillantes ambas.
También hay sitio para temas pensados en ser coreados por multitud de fans con ganas de buen rock: El Día Que Lluevan Pianos es pegadiza a matar, todo un pelotazo estupendo para ser vociferado hasta que se acabe la voz. Todo un clásico.
No hay tiempo para el sosiego en los diez temas que componen el álbum. No sorprende demasiado cuando lo que comentaron los miembros de la banda es que este LP iba a ser puramente rock, y también teniendo en cuenta que las baladas en su discografía aparecen con cuentagotas (Pan Duro y Los Mismos Clavos son los ejemplos más evidentes, con alguna inédita como Desencuentro).
Mucho se comentó lo espectacular del sonido del disco. Y es verdad que se nota la mano del ingeniero Mike Fraser (que conviene recordar que curró con gente como AC/DC, Metallica o Bryan Adams) a lo que se le añade una vez más una estupenda labor a la producción de Kolibrí para constituir el mejor disco hasta la fecha de los Marea. Y es que todo funciona en un disco imperdible, realmente espectacular de principio a fin. Muy bueno.

AÑO 1968

La vida puede ser, en función de la hora a la que cada bicho humano se levante por la mañana, una verdadera tortura o un placer de los que m...